martes, 21 de octubre de 2014

Dos microficciones de Pía Barros

Fracasos literarios
(Pía Barros)

Yo leo a un poeta cada noche. Lo leo con los dedos, con los ojos, con el vientre.
Aún así, no escribo poesía.



Historias tontas
(Pía Barros) 

El marino le iba contando la historia de cada una de las cicatrices que tenía derramadas sobre el cuerpo.

Siempre pensó que la había seducido su bravura, su gallardía, pero lo que ella amó fue su capacidad de contar cuentos.

Dos microficciones de Luz Marina Vergara

Colación
(Luz Marina Vergara)


Es septiembre y buscan la tibieza del mediodía en el Parque Ecuador para descansar.

Ella lee con su bastón la ruta hacia el banco y se queda quieta para recibir en sus muertos ojos el sol. Ni siquiera se atreve a suspirar para no perturbar el aleteo del amor.

Él le pide que pruebe el pan que está en la bolsa de papel y, aunque apenas puede tragar su propia saliva, lo busca con sus dedos. 

Su corazón se paraliza al sentir la suave humedad de unos pétalos.

«Es un clavel», le explica el enamorado, «es un clavel rojo para ti».





Entrevista 
(Luz Marina Vergara)


¿Cómo le explico, señorita? Desde hace como dos meses que lo vengo encontrando raro, y no me hace juicio, sale a la hora que quiere y no me avisa. 

Hasta le compré de esos teléfonos que no usan botones, pero lo volvió a perder. 

A veces su silencio es tan espeso que lo podría agarrar con mis manos para meterlo en el tambor que tengo en el patio. 

¿Y qué le voy a hacer? Cuando me lo dejó mi vecina tenía como seis años nomás, y puro llorar este chiquillo. La última vez que ella lo llamó fue para su cumpleaños pasado, pero quedó peor. 

Yo ya no sé qué hacer con él, señorita. Y usted qué cree, ¿irá a repetir de nuevo el octavo?

Reseñas de publicaciones 2014

ORDINARIO (Luz Marina Vergara)
Por Jomar Cristobal.

“Quería subir los tres pisos del block de una sola vez y llegar a su pieza a rasguñar sus piernas, a escupir sus sueños rosados. Quería explotar en un llanto solitario y retorcerse en el suelo… nadie pudo escucharla.” 
En ORDINARIO, los microrrelatos descansan en personajes que son representaciones de una sociedad común. Los textos tratan el desamor, las publicaciones de Facebook, las relaciones familiares, etc. Asimismo, la Trilogía de una mujer pobre confirma la intención de la autora de centrarse en las personas más allá de lo ordinarias que ellas sean, entendiendo como ordinarias a los marginados, aquellos ubicados en el último estrato social.

Luz Marina Vergara hace una denuncia social con pocas palabras. Ella apuesta, (argumentando en sus personajes), por las situaciones cotidianas y comunes, fuera de lo ficcional y lo metafísico. La brevedad resulta ideal para reflejar la crítica.

Lo común, lo ordinario y lo sencillo se convierten en primordiales cuando esos elementos presentan valor significativo para quienes no tienen otra opción.

Me inspiro en… “Mi adolescencia y juventud en una dictadura militar. Historias de personas cercanas a mí a quienes escuché atentamente. Historias de mujeres chilenas que sufren la violencia, la pobreza y el desamor”, (Luz Marina Vergara)



ROPA USADA (Pía Barros)
Por Jomar Cristobal.

 “Nuestra gente obedece y es feliz. Cómo no serlo, si cada día nacemos de nuevo por primera vez y cada noche nos dormimos adultos y soñadores de un futuro que es – extrañamente- el mismo del día que ha pasado”
ROPA USADA es el conjunto de microrrelatos escritos con la prosa sencilla de un lenguaje coloquial. Cada texto es una crítica al orden social, a lo histórico, a lo moderno e incluso a la hipocresía, cuestión presente en los textos Infancias, Prohibiciones, Sobrevivientes y La de bienmorir, en los que, además, se da el “golpe final” que impacta al lector. Por otro lado, destaca la micronovela, (compuesta por nueve textos con el mismo título del libro), que gira en torno a una “dependienta que se lima las uñas” y que converge en momentos sigilosos de una guerra social, cuyo significado se halla en cada prenda usada.

Pía Barros, escritora de la generación del 80, demuestra con ROPA USADA, que sus personajes son víctimas, directa e indirectamente, de una sociedad afectada por las consecuencias de la dictadura y logra que el lector se involucre con cada microrrelato.

La combinación de lo anecdótico con lo social permite observar la realidad de manera distinta, sin perder de vista la verdadera intención del escritor. En ROPA USADA  existen mundos que atrapan al lector hasta que éste se identifica con el deseo de vestirse con ropas de otras personas.
 “…Toda ciudad está bullendo de minificciones.” (Pía Barros)